Sé de una persona que en cuanto lea estas líneas ,va a sentir ganas de decirme cuatro cosas, así que haré un pequeño preámbulo.
Este domingo fui, como cada año, a la
Festa del cel, la ya clásica
exihibición aeronáutica que cierra la
Festa de la
Merçè. Una cita que me apasiona, y de la que se pueden sacar imágenes impresionantes.
Se pueden... tengo una buena cámara y empiezo a tener una buena técnica. Pero tengo un problema en lo fundamental: el objetivo. Así que el domingo
desistí después de tirar
más de cincuenta fotos. Imposible.
Hay una ley básica en fotografía: un buen objetivo hará buena a una mala cámara, y a la inversa. Que va íntimamente
ligada a que un mal fotógrafo
seguirá haciendo malas fotografías aun disponiendo del mejor equipo inimaginable (y eso son muchos euros).
Revisando las fotos de Francia me di cuenta de algunas cosas, fotos mal detalladas, falta de enfoque, etc. Y disparando a los aviones me confirmó que el objetivo de serie de la
EOS 400D no da mas de sí. Está bien para disparar cuatro fotografías sin mayores pretensiones, pero si buscas algo más es necesario invertir. Y ya que me he familiarizado con la cámara necesito un buen
todo terreno que me dé zoom, angular, que sea práctico y de calidad.
Y después de visitar decenas de foros,
reviews, comparativas y demás, he elegido el que creo que es mejor para mis necesidades, y sobre todo el más asequible de los que no puedo pagar.
Y el elegido, el
chosen one, es:

Poco aparatoso, de buena calidad, y que cubrirá mis necesidades de aficionado
sobradamente. No pongo el precio, porque seguramente no entraré en casa esta noche, pero os recuerdo que un buen objetivo vale por regla general más que el propio cuerpo.
¿Quizás para
navidad?, Puede que haya un importante cambio de escenario laboral dentro de poco, que quizá no sea necesariamente positivo. Ya os comentaré.
Un abrazo!