viernes, 2 de noviembre de 2007

Goldring G-1042


Hace tiempo que me ha vuelto el gusanillo (leve, eso sí) de la música. Miro toda mi discografía (más de 1200 vinilos y unos 500 Cd's) y aunque la tengo toda descargada y guardada en Mp3 siento la necesidad de volver a escucharla en condiciones.

Pero sobre todo tengo unas muchas ganas de recuperar la sensación de escuchar los vinilos; su mayor calidad de sonido, su fidelidad sonora, ese crujido al descender la aguja, ese entrañable y suave crepitar en los silencios...

Pero como todo en esta vida, recuperar ese placer, tiene un precio, y en Hi-fi ese precio es alto. La cápsula de arriba vale unos 250,00 € (eso si la encuentro) y además tengo que pedir una correa nueva de transmisión para mi Thorens.

En ello estoy...

Un abrazo!

PD: No entraré en discusiones absurdas, pero puedo asegurar que todavía el CD (con el formato de sonido que sea) no alcanza la calidad del viejo y entrañable vinilo. Del artwork o packaging ya ni hablamos...

1 comentario:

Javi dijo...

Evidentemente el cd no puede llegar a la calidad del vinilo, ya que el vinilo se ha creado en continuo mientras que el digital es una aproximación a las ondas de sonido utilizando una base del espacio de funciones. La teoría de wavelets es una lectura aconsejable.
Otra cosa es la altearación del soporte en función del tiempo y la roña depositada en ellos en su manipulación tras el consumo de queso fresco o bocata de atún.

Artwork y packaging, su aprecio depende de cada uno, para mí es mero sofablanquismo.

Saludos